Entrada 6

Como la ultima clase me encontraba fuera del país y no asistí a la Universidad no tengo nada que añadir en la bitácora del profesor Cobos. Pero ya que el menciono que me faltaban algunas bitácoras y entre esas se encontraba esta, la bitácora numero 6, añadiré un texto que realice para la clase de teorías de la comunicación II por lo que me parece pertinente sirve para esta clase.


El juego cambió cuando el hombre inventó la rueda


Si nos ubicamos en el mundo hoy, es inconcebible la idea de vivir sin la tecnología. Si al hombre del siglo XXI le quitan la electricidad y el internet, todos sus artefactos se vuelven obsoletos y, por lo tanto, él también. Bien lo dijo Marshal McLuhan en los años 60 la tecnología es, en efecto, una extensión de las capacidades humanas. 

Si bien vamos a hablar de cómo la tecnología compete a la percepción de cómo el hombre contemporáneo ve su mundo, hay que analizar como la tecnología lo ha cambiado desde su invención o desde su codificación.

Nuestro mundo es la tecnología, desde que abrimos los ojos al despertar hasta que lo cerramos al dormir, nuestro día es un paseo en un carrusel de artefactos tecnológicos que nos ayudan a realizar prácticamente todas las tareas que tengamos que hacer. Nos despierta un despertador, inmediatamente nos levantamos y revisamos el celular para ver los mensajes que podamos tener, después de realizar nuestra rutina de baño, nos dirigimos a la cocina a hacer el desayuno, encendemos la licuadora para hacer un jugo, prendemos la tostadora para calentar el pan, abrimos la nevera para sacar el queso, etc. Todas las acciones de nuestro día a día están coordinadas por la técnica. 

Retomando la idea con la que inicié este texto, simplemente no podríamos vivir sin la tecnología si nos la llegaran a quitar por alguna razón. No me imagino a nadie que haya nacido con la practicidad actual encendiendo leña para poder cocinar o resguardarse del frío, encendiendo una vela para alumbrar su casa, yendo a una biblioteca para hacer cualquier tarea simple, escribiendo un libro a mano, etc. El ser humano le encuentra sentido a su vida en función de las necesidades que satisface, pero en qué nivel estamos cuando todas las necesidades que actualmente satisfacemos son creadas por nosotros mismos, es decir, podrían no ser necesidades si nosotros así lo quisiéramos. La tecnología se creó para satisfacer necesidades, pero al mismo tiempo ha sido la creadora de muchas necesidades que hoy en día consideramos básicas. 

El hombre contemporáneo ve el mundo a través de la tecnología porque básicamente la tecnología lo controla, este la creo y modificó y ahora la tecnología lo modifica (Expuesto por Mcluhan, presentado en clase). Es por ello que no podemos ver a la técnica como un objeto, porque con el pasar del tiempo simplemente no lo es. Las tecnologías crean ambientes que afectan a los sujetos. McLuhan sostiene que los efectos de la tecnología no se producen a nivel de las opiniones o conceptos, sino que alteran las ratios del sentido y los patrones de percepción de manera constante y sin ningún tipo de resistencia. Es decir, la tecnología afecta directamente la forma en como vemos el mundo y nos destinan ambientes. Un ejemplo claro es la radio y televisión, el inicio del gran monstruo mediático que hoy existen. Cuando se creó la radio, las familias se reunían en la sala de la casa a escuchar todos juntos programas radiales; ese era el momento de escuchar radio y lo que genera que se asocie ese espacio físico (la sala) como el espacio destinado a escuchar radio. Lo mismo ocurrió con la televisión en su momento, cuando desplazó a la radio como el medio de comunicación masivo (ecología de medios). En ese momento sólo se usaba tener un televisor por casa, normalmente ubicado en la sala. Toda la familia se reunía a ver televisión y el ambiente de escuchar radio fue desplazado por el ambiente de ver televisión. Mismo procedimiento, diferente medio. 

McLuhan, resalta que los medios no solamente generan ambientes, sino que también son especies que compiten entre sí, conflictúan y mutan. Por ejemplo, actualmente las personas no ven televisión de la misma manera; ya la televisión de parrilla está muriendo gracias al streaming. Esto ha obligado a los canales de televisión a mutar, por ejemplo, que HBO cree su servicio de streaming, que es la mayor competencia que tiene Netflix en la actualidad, el pionero de todo este asunto. Otro claro ejemplo, es el hábito de llevar cámara fotográfica a todas partes, hoy en día con el celular tenemos prácticamente todo lo necesario integrado para tomar una foto de la misma calidad que una cámara. 

En el libro "Las leyes de los medios" en 1990, Mcluhan y su hijo Eric presentan las leyes para medir los artefactos, cómo estos actúan en la sociedad, que pueden llegar a hacer si se llevan al límite, que remplazan y que recuperan.  En otras palabras, es la desintegración de cualquier tecnología desde el hardware hasta el software. A continuación, para explicar mi punto anterior con respecto a cómo la tecnología puede extinguirse como una especie, evolucionar en algo mejor y a nosotros junto con ella. Por ejemplo, Netflix dejando obsoleto a lugares de alquiler de películas como lo que fue en su momento Blockboster. 

¿El hombre controla la tecnología o la tecnología controla al hombre? Esa es la interrogante que le hace ruido a nuestra generación. La intranquilidad se refleja claramente en el cine constantemente. Películas como Children of Men: Cuando demuestran que el hombre sin la tecnología se pierde. Todo lo que conocen como técnica se desvanece por las por guerras, la contaminación, el terrorismo nuclear y la mayoría de las personas al no poder con esto prefieren suicidarse con un medicamento indoloro, o la película The Matrix: Que nos muestra el extremismo de la tecnología con un mundo ultra tecnificado y meramente construido por códigos del cuál es demasiado tarde para escapar. Como esas se pudieran nombrar muchas otras como: Minority Report, Mad Max 2, Gattaca, entre otras.

Byung-Chul Han nos describe como una sociedad de enjambre digital, efímeros, líquidos, que simplemente seguimos un patrón y no sabemos porque actuamos de esa manera. Como se platicó en clase, donde hay opinión generalizada hay muchedumbre, donde hay muchedumbre hay borregos y donde hay borregos, hay enjambre. Según Han, la revolución digital y las redes sociales han cambiado nuestra forma de vivir, volviéndonos unos individuos aislados, de lo que se podría llamar ¨el mundo real¨, y nos esclavizamos a un entorno medido por el internet (Han, 2014). Black Mirror, es en efecto, un buen ejemplo para traer acotación el reflejo de la sociedad actual desde la perspectiva de la influencia de la tecnología y cómo ésta moldea nuestro día a día, nuestra forma de pensar y la cosmovisión. También muestra lo que pasaría con nosotros si la llevamos al extremo. El episodio uno de la tercera temporada es el más claro ejemplo de este caso, cuando el mundo se vuelve completamente calificable y este ¨número¨ qué te cataloga es el cuál te representa frente a los demás, según lo comentado en clase, es la clara desaparición del respeto, ya que decae lo privado y se convierte en una sociedad del escándalo. Lo más triste de todo es que esa idea no se ve muy lejana a nuestra realidad.

El ser humano ha llegado al punto en el que ya no evoluciona físicamente, pero sí mentalmente y la técnica es la representación física de esto. Por ende, no se puede concebir a la tecnología simplemente como un objeto aislado, sino que es parte intrínseca del hombre, que nos modifica, nos moldea y nos controla. Repito, bien lo dijo McLuhan, “la tecnología es una extensión del hombre” no se pueden separar el uno del otro. El juego cambió desde que el hombre inventó la rueda. 



Bibliografía

- Han, B. (2014). En el enjambre. 1st ed. Herder Editorial.
- McLuhan, M. (2009). Comprender los medios de comunicacion. 1st ed. Barcelona. Paidós.
- McLuhan, H. and Mcluhan, E. (1990). Leyes de los medios. 1st ed. México: Patria.






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